Las obras de Alberto, no son fruto de la casualidad; comedidas, estudiadas, proyectadas, éstas nos transportan  por caminos espaciales de oníricos trazos. 

En alguna otra ocasión, su destreza en el diseño por ordenador y su estilo depurado, nos deleitan  con visiones surrealistas de mundos paralelos.

Sus universos inmortales, no sòlo nos transportan en una amalgama de formas y líneas infinitas, sino que además, lo hacen en texturas que invitan al paseo.

Hablo de universos inmortales, porque los suyos, se asientan en gran medida en bases de historia, o personajes que han formado parte de ella. 

                                                                          PEPE MADRID